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¡Qué alegría! Al fin llegó el día 3 de noviembre y nos fuimos a por setas al monte de Allide. En Allide, en el término de Ibiricu de Yerri, nos juntamos con los alumnos y alumnas del colegio de Lezáun. Nos dividimos en dos grupos: uno, el de los más pequeños, se quedó por los alrededores de la ermita y otros, los mayores, nos fuimos a la cima de la montaña.

Término de Allide. Imágen del SITNA
A la subida, en el suelo, había muchas hojas de distintos colores: verdes, naranjas como el fuego y rojas como la sangre. Los tipos de árboles eran: robles, hayas, ginebros, bojes, helechos y había mucho musgo cubriendo las rocas. Las cortezas de los árboles eran muy rugosas, ásperas y duras aunque las cortezas de los hayas eran tan lisas como un papel y muy suaves. También vimos huellas de caballo, de jabalí y una camada de jabalí. Cogimos una amanita phalloides y vimos una sima de unos 18 metros de profundidad,

Alumnos y alumnas de 2º y 3er Ciclo, paseando por el hayedo de Allide
¡Y llegó la hora de almorzar! ¡Menudo sitio tan maravilloso, era un hayedo muy bonito! Después de almorzar, el abuelo de un alumno del colegio de Abárzuza se separó del grupo con su nieto que iba también al colegio de Abárzuza. Al cabo de un rato volvieron a encontrarse con nosotros y nos enseñó la cesta llena de muchas variedades de setas: la ilarraka (que es muy famosa en nuestra tierra), Poliota famans (que olía a azufre), la inocybe pudica (que desprendía un olor que no habíamos olido nunca) y una seta llamada cuesco de lobo, que la estrujamos y que junto con las esporas salió un olor nauseabundo.

¡He encontrado una!
Seguimos por un camino pero nos despistamos y no sabíamos cuál era el camino que debiamos tomar, pero vimos las parcelas de Lezáun y el pantano de Alloz, y eso nos orientó. Estuvimos mirando el paisaje tan maravilloso que había y fuimos hacia el oeste. Mientras íbamos por el camino no veíamos casi ninguna seta porque no había muchas ese día pero sí oíamos muchos sonidos como: voces de los niños que íbamos, los crujidos de las hojas, trinos de los pájaros, el sonido del viento, pasos, golpes y el silbato de nuestra profesora Mª Carmen. Leer esta entrada completa »