El ministro de Educación José Ignacio Wert ha anunciado una serie de medidas encaminadas a recortar gastos en el presupuesto de educación. Muchas de las medidas afectan a las condiciones laborales del profesorado. Sin embargo, las consecuencias de estas medidas afectarán muy negativamente a la calidad de la enseñanza; es decir, afectarán directamente a vuestros hijos e hijas que ahora mismo están estudiando.
Aumento del número de alumnos por clase (de 25 se pasará a 30). Cuantos más alumnos tenga que atender un profesor, menos tiempo podrá dedicar a cada uno. El profesor tendrá menos tiempo para resolver las dudas de cada alumno o explicar individualmente algún concepto. Además, las aulas tienen unas medidas determinadas y aumentar el número de alumnos disminuye el espacio disponible para cada niño. Esto principalmente se notará en las aulas de infantil, donde necesitan más espacio porque hacen muchas actividades de movimiento.
Aumento de las horas de clase por profesor (hasta 25). Además de las horas en las que el profesor está con los alumnos, hay otras tareas que el profesor tiene que realizar pero que no son conocidas por las familias. Unas se hacen en casa (preparar las clases, evaluar las actividades, corregir ejercicios, etc.) Otras hay que hacerlas en el colegio porque hay que reunirse con otros profesores para tomar decisiones, preparar las fichas de trabajo y fotocopiarlas, etc. Menos tiempo para estas actividades supondrá que las clases no estén igualmente preparadas.
Por otra parte, este aumento de horas, supondrá menos profesores en los centros, con lo que la atención a la diversidad y las clases de apoyo se verán perjudicadas.
Las bajas por enfermedad no se cubrirán si no son por un tiempo mayor de 10 días lectivos. Esto quiere decir que cuando falte un profesor, el propio centro tendrá que organizarse para que los alumnos estén atendidos. En lugar de tener a su tutor, tendrán un profesor cada sesión (seis clases al día, seis profesores al día). No se podrán llevar las clases normalmente.
Ya hemos sufrido recortes por parte del Departamento de Educación. Como profesionales, intentamos que estos afecten lo mínimo a la calidad de la enseñanza con la que estamos comprometidos. Que este año nos hayan congelado el sueldo y que el anterior nos lo hayan bajado es algo que nos afecta excluisivamente a nosotros los docentes. Este recorte va a afectar directamente al alumnado: a la calidad de la educación que recibe. Sin lugar a dudas la calidad de la educación va a empeorar.
Por ello consideramos que ha llegado el momento para que las familias expresen su opinión y muestren su descontento.